Hard crossing warnings to American tourists

Una semana después del cruce con American Airlines por la decisión de no comercializar a más de 90 días y la respuesta en forma de acusación debuitres con turbinas”, las relaciones bilaterales tuvieron una nueva escalada, con salpicaduras a la actividad. Esta vez fue la propia Embajada de Estados Unidos en Argentina la que a través de una nota encendió la mecha: “Deseamos informar a los ciudadanos (del país del norte) que viven y viajan a Argentina que en los últimos meses estadounidenses han reportado una gran número de delitos a la Embajada”.

Presidente de la República Argentina

La nota explica que los incidentes en cuestión van desde estafas en taxis (fundamentalmente en aeropuertos), asaltos, arrebatos en motos y bicicletas, hasta ocasionalmente otros más serios, como secuestros exprés, entraderas, robos de autos y violaciones sexuales usando drogas. Por eso el mensaje recomienda estar alertas, vigilantes y tomar medidas para aumentar la seguridad personal.
Likewise, puntualizan evitar las manifestaciones y extremar la atención cuando se encuentren cerca de una conglomeración o protesta. “La mayoría de los crímenes ocurren en las áreas metropolitanas más importantes, pero los ciudadanos estadounidenses deben tener igual nivel de precaución fuera de los grandes centros de población.
Aunque los delitos ocurren en todo momento del día y la noche son significativamente más frecuentes después del anochecer”, añade el reporte, que como único aliciente hacia el destino dice que hasta el momento no se han informado casos donde la nacionalidad haya sido la causa de los ataques.

UNA INMENSA PROVOCACION.

Apenas horas después de la difusión mediática del informe, fue la misma Cristina Fernández quien aprovechó la cadena nacional para salir al cruce de la Embajada, con términos durísimos y como si fuera un ataque personal. “Esa carta que se mandó hoy a los residentes (estadounidenses) y la amplia difusión que tuvo por los medios hegemónicos es una articulación destinada a provocarme, a hacerme enojar”, señaló la primera mandataria, quien enfatizó: “¿Saben qué es?, una provocación, una inmensa provocación en la cual yo no voy a caer. Porque seguramente, el señor que redactó esto, que ya sabemos que es el que nos anunciaba el default, pensó, ‘bueno, ahora la provoco, la hago enojar y entonces seguramente van a cumplir y van a echarme del país y van a hacer toda una escalada’. No, no vamos a echar a nadie porque no acostumbramos hacerlo. Es más, ya lo conocemos, ya sabemos quién es, si por ahí lo echamos viene otro que no sabemos quién es y tenés un problema doble”.
Fernández se quejó de que la notales plantea a los ciudadanos americanos como si acá viviéramos en la peor época del far westy criticó a los medios locales por la difusión que le dieron a la noticia: “Como si fuera una cosa brutal. Yo les quiero contar algo. From the 10 de septiembre a la fecha, el Departamento de Estado ha cursado más de 50 cartas en distintos países del mundo por eventos tales como una manifestación del Partido Nazi en Suecia, el otro día en Brasilia, que había rehenesEs una cosa muy común y no aparece en ningún diario y siempre está referido a cuestiones puntuales. Lo hicieron en París, no publicó nada Le Monde”.

DEL DICHO AL HECHO.

Teniendo en cuenta que la Embajada no le puso números concretos a ese incremento de delitos, ni tampoco hay estadísticas oficiales al respecto (al menos ni la policía Federal ni la Metropolitana nos dieron acceso a ellas), se hace difícil separar la realidad del barro político.
De todos modos, existe al menos un termómetro aplicable como los son los pedidos de asistencia que se tramitan en la Defensoría del Turista de la Ciudad de Buenos Aires, donde por otra parte se concentran el 65% de las pernoctaciones de visitantes extranjeros. En la edición 1324 de La Agencia de Viajes reflejamos cómo cinco de cada 10 turistas nacionales y extranjeros que se acercaron al organismo lo hicieron como víctimas de algún delito. Para ser precisos, el 56,25% de las poco más de 1.500 intervenciones de la Defensoría a lo largo del último semestre tuvieron que ver con robos violentos, pilferage or outbursts.
Además, aun incluyendo a los argentinos en ese universo de nacionalidades, los ciudadanos estadounidenses fueron los terceros que más reclamos hicieron, el 8,33% del total. Lejos de los brasileños (24%) y argentinos (23%), pero –aun salvando la distancia idiomática- representando el doble de casos que turistas provenientes, por ejemplo, Chile, España y Uruguay.
No tenemos ni más ni menos inseguridad que en cualquier gran ciudad. Pese a que no hay datos, para mí Buenos Aires es segura, pero no podemos cerrar los ojos ni dejar de ver que lo que vive el turista no difiere de lo que le pasa al ciudadano”, reflexionó Mario Pironi, subsecretario de Derechos del Turista de la Defensoría, en una nota realizada por este medio en agosto.

LAS ADVERTENCIAS FILMADAS.

Ciertamente los informes consulares (aun los del Departamento de Estado como en 2005, ver recuadro) tienen un impacto muy débil en el deseo del universo de ciudadanos estadounidenses.
Sin dudas, si de impactos hablamos, las más de 7 millones de vistas que acumula el video del canadiense asaltado por unmotochorroen La Boca son más preocupantes. Porque además (a diferencia de la nota consular) fue reproducido en decenas de medios norteamericanos y europeos.

ANTECEDENTE 2005

No es la primera vez que la relación bilateral cruje a los pies de una advertencia destinada a los turistas estadounidenses. En febrero de 2005 fue el propio Departamento de Estado (no la Embajada por su cuenta) el que alertó sobre los presuntos problemas de inseguridad ciudadana en Argentina (thefts, secuestros extorsivos y piquetes), además de cuestiones tales como inseguridad aérea y terrorismo en la Triple Frontera.
En ese momento y por mandato del ex presidente Néstor Kirchner, el canciller Rafael Bielsa convocó al embajador de Estados Unidos, Lino Gutiérrez, para solicitarle que reviertan lasinexactitudesdel informe. Incluso en aquel entonces el ministro de Turismo, Enrique Meyer, había aportado cifras para respaldar la posición del gobierno argentino, según las cuales sólo un 0,08% de los visitantes del país del norte en 2004 había recurrido a la Policía del Turista para denunciar un delito.
También la actitud del Departamento de Estado fue distinta, y rápidamente salieron a aclarar que la publicación de estas advertencias sobre todos los países del mundo tienen por sentido resguardarse frente a lacataratade juicios que ,eben hacer frente por parte delos norteamericanos que resultan afectados durante sus viajes. Bielsa mismo se acopló a ese argumento, restándole intencionalidad política y diciendo que era un informe técnico: “Existen algunos muchísimo más críticos sobre muchos otros países, respecto de los cuales Argentina sería un paraíso”.
Según un informe de la Defensoría del Turista porteña (a falta de otras estadísticas públicas) en el último semestre:

5

decade 10 turistas nacionales y extranjeros que se acercaron al organismo lo hicieron como víctimas de algún delito.

56,25%

de las poco más de 1.500 intervenciones de la Defensoría tuvieron que ver con robos violentos,pilferage or outbursts.

8,33%

de los casos atendidos fueron exteriorizados por ciudadanos estadounidenses. La tercera nacionalidad, aun incluyendo a los argentinos, que más reclamos hizo.

Fuente: Ladevi